Por Laura Podio, psicóloga y artista plástica, fundadora del Método PODIO y de la Escuela de Arte Curativo
En pocas palabras. Los cirujanos usan ropa verde o celeste porque el blanco, bajo luz intensa, encandilaba, y porque después de mirar mucho el rojo aparecen imágenes residuales verdes sobre superficies blancas. El verde, complementario del rojo, las disimula y mantiene la vista sensible al rojo. Lo propuso el cirujano Harry Sherman en 1914.
Una pregunta cotidiana con una respuesta de pintora
¿Te preguntaste alguna vez por qué en los hospitales la ropa de quienes operan es verde o celeste, cuando durante mucho tiempo el blanco fue el color por excelencia de la higiene y la medicina? La respuesta tiene que ver con algo que cualquier persona que pinta conoce en el cuerpo, aunque no siempre le ponga nombre, que es la manera en que un color cansa la mirada y otro la descansa.
Cuando el quirófano era blanco
Según un trabajo presentado en el Congreso Clínico 2016 del American College of Surgeons, a comienzos del siglo XX la vestimenta quirúrgica era blanca, y con la llegada de una iluminación eléctrica cada vez más intensa ese blanco producía un encandilamiento significativo; además, los cirujanos describían un «efecto fantasma verde» al pasar la mirada del tejido rojo a los fondos blancos (Buicko, J. L., Lopez, M. A., y Lopez-Viego, M. A., 2016, «From formalwear and frocks to scrubs and gowns: A brief history of the evolution of operating room attire», University of Miami-JFK Medical Center).
La propuesta de Harry Sherman (1914)
En 1914, el cirujano de San Francisco Harry Sherman propuso reemplazar el blanco por el verde, al que consideraba menos fatigante para los ojos y capaz de reducir el reflejo, y argumentaba además que ese color mantenía la vista aguda para distinguir los rojos y los rosados del cuerpo. Más tarde, en la década de 1950, se popularizó también el celeste, cuando la televisión en color empezó a usarse para grabar cirugías y enseñarlas en circuito cerrado (Buicko et al., 2016).
Qué explica la ciencia de la visión
El mecanismo tiene nombre en teoría del color: el verde está frente al rojo en el círculo cromático, es decir, es su complementario. En una nota de Scienceline, el programa de periodismo científico de la Universidad de Nueva York, el psicólogo de la visión John Werner, de la Universidad de California en Davis, explica que mirar rojo durante mucho tiempo hace que la señal del rojo se debilite, y que mirar verde de vez en cuando mantiene la sensibilidad a sus variaciones; la investigadora Paola Bressan, de la Universidad de Padua, agrega que sobre ropa verde o azul las imágenes residuales se funden con el fondo y dejan de distraer (Locke, S. F., 2008, «Why do doctors wear green or blue scrubs?», Scienceline).
Podés comprobarlo con un juego muy simple: mirá fijo un punto rojo durante un rato y después llevá la mirada a una hoja blanca, y vas a ver aparecer, por unos segundos, una mancha de su color opuesto.
El color nunca es solo decoración
Me fascina este ejemplo porque muestra con claridad algo que en la Escuela de Arte Curativo trabajamos desde muchos lugares: el color nunca es solo decorativo, organiza la percepción, cansa o descansa la mirada, cuida o distrae. Por eso el color ocupa un lugar central en nuestras formaciones, como lenguaje que expresa a quien pinta y también como algo que actúa sobre quien mira, y vale la pena preguntarse qué colores nos rodean en los espacios donde trabajamos, descansamos o acompañamos a otras personas.
Si coordinás un taller o un espacio de acompañamiento, te propongo un ejercicio de observación muy simple: mirá durante una semana los colores de las paredes, de las telas, de los materiales sobre la mesa, y anotá cómo te sentís después de un rato en cada lugar. No hace falta cambiar nada todavía; alcanza con empezar a registrar que el color también está trabajando, aunque no lo hayamos elegido con intención, y que a veces una pequeña modificación cambia el clima de todo un encuentro.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los cirujanos usan ropa verde?
Porque el verde, complementario del rojo, disimula las imágenes residuales que aparecen después de mirar mucho tiempo la sangre y los tejidos, y ayuda a mantener la vista sensible al rojo. Lo propuso el cirujano Harry Sherman en 1914.
¿Por qué dejaron de usar ropa blanca en el quirófano?
Porque bajo la iluminación eléctrica intensa el blanco encandilaba, y sobre él se veían «fantasmas» verdes después de mirar el rojo.
¿Qué es una imagen residual?
Es la mancha de color opuesto que vemos por unos segundos después de mirar fijo un color: tras el rojo, por ejemplo, aparece verde.
Si esta lectura te dejó con ganas de volver al color y a la creación, en la Escuela de Arte Curativo vas a encontrar cursos y formaciones para seguir explorando este camino desde el arte.
Sobre la autora: Laura Podio es psicóloga y artista plástica, con más de 30 años de trayectoria. Es fundadora del Método PODIO y de la Escuela de Arte Curativo.

